Contaminación de las dosis seminales
Es necesario destacar la contaminación entre los parámetros a controlar en las dosis seminales, por su importancia en el éxito de los resultados reprodcutivos y sus posibles efectos nocivos en la salud de las cerdas (descargas vulvares, repeticiones, metritis, etc.).

 Aunque la mayoría de microorganismos presentes en el semen son parte de la microflora normal, también existen bacterias oportunistas o patógenas potencialmente capaces de producir infecciones genitales en cerdas y disminuir la longevidad y capacidad fecundante del espermatozoide. Se considera una carga anormal cuando el recuento de bacterias por mililitro es superior a 1x104 o cuando una bacteria específica logra sobrevivir en el semen. Son varios los puntos considerados como críticos y origen de contaminación y que a continuación analizaremos, desde la recolección del eyaculado hasta su utilización como dosis seminal:

 

RECOLECCIÓN

 

La contaminación obtenida tras la recogida del semen es consecuencia de la contaminación procedente de diferentes puntos:

 

El prepucio es probablemente la mayor fuente de contaminación debido a la microflora presente, restos fecales, orina o semen. Los pelos del prepucio deben ser cortados periódicamente. Previo a la recolección es determinante la limpieza y secado del prepucio, y el vaciado del saco prepucial con un guante diferente al que se utilice para la recolección. Por ello es recomendable la utilización de la “técnica del doble guante”.

 

Zona de recogida. Es recomendable realizar la extracción en un área de uso exclusivo, que debe mantenerse limpio y  desinfectado para evitar la contaminación ambiental de la muestra. Debe establecerse un protocolo de limpieza y desinfección en el local que minimice el riesgo de contaminación durante la recolección, y que además debe abarcar otras fuentes de contaminación como son el inseminador, material de recolección y el prepucio. El área de recogida y potro deben ser desinfectados diariamente para extremar la higiene y evitar la contaminación del eyaculado. Semanalmente se procede a una limpieza y desinfección de suelo, paredes y potro más exhaustiva.

 

Método de recolección. Mantener el pene perpendicular al macho durante el proceso de recogida para minimizar la contaminación con fluidos prepuciales. La recolección debe limitarse a la fracción espermática o fracción rica. La ausencia de fracción preespermática y de tapioca reduce la carga bacteriana. Se debe trabajar con material desechable, o material reutilizable previa limpieza y esterilización.

Contaminación por personal. El personal debe manipular el semen con unas medidas correctas de higiene y según el protocolo sanitario establecido con el objetivo de minimizar la contaminación del semen.

 

ELABORACIÓN DE LAS DOSIS SEMINALES

 

Agua. Esutilizada como soporte del diluyente. Ausente de contaminación y debe ser analizada de coliformes trimestralmente. El sistema de purificación establecido debe ser chequeado con la misma periodicidad.

 

Material. Se debe trabajar con material desechable, o material reutilizable previa limpieza y esterilización. Se guardará en un lugar limpio y sin humedad de manera que se evite la contaminación hasta su uso.

 

Contaminación biológica en laboratorio. Suele ser, salvo excepciones, de carácter ambiental. Debe establecerse un protocolo de limpieza y desinfección para el laboratorio y material adyacente que minimice el riesgo de contaminación y garantice una correcta práctica de higiene. El laboratorio debe limpiarse y desinfectarse semanalmente según protocolo establecido.

 

Asimismo debe limpiarse diariamente, especialmente en zonas sensibles como encimeras, utilizando posteriormente con alcohol de 70º por tener un mayor poder desinfectante. El agua  del baño maría debe cambiarse mínimo una vez por semana y es recomendable utilizar agua destilada, para evitar el depósito de sales.

 

Contaminación por personal. El personal debe manipular el semen con unas medidas correctas de higiene y según el protocolo sanitario establecido con el objetivo de minimizar la contaminación del semen.

 

Diluyente. La presencia de antibióticos no espermicidas en el diluyente permite controlar la contaminación del semen. Diferentes son los antibióticos a utilizar; su elección debe proteger de los diferentes agentes contaminantes que se pueden encontrar en el semen y más específicamente aquellos que afectan a la integridad del espermatozoide o con potencial patógeno. Actualmente está generalizado el uso de sulfato de gentamicina, aunque la aparición de resistencias nos obliga al uso alternativo de otros antibióticos o combinación de estos.

 

DOSIS ELABORADAS

 

El control de la contaminación de las dosis elaboradas nos constatará de la eficacia del antibiótico del diluyente, ante la presencia de metritis u otros problemas reproductivos o como componente del programa de evaluación de las dosis.

 

Temperaturas por encima de los 15ºC durante la conservación o  el transporte dela dosis seminal potencia  el crecimiento microbiano.

 

Periodo de conservación de las muestras. Cuando  este periodo se prolonga en el tiempo más importancia tiene la eficacia antibiótica del diluyente utilizado.

 

Dentro de los servicios desarrollados por GVP, se encuentra el asesoramiento con los protocolos adecuados para el correcto manejo en la obtención del semen, contrastación seminal y elaboración de las dosis seminales, de manera que se asegure la máxima capacidad fecundante de las dosis seminales.